¿Tu empresa es dueña de lo que produce? Riesgos legales en obras por encargo y el impacto de la IA según el INDECOPY
Riesgos legales: Hoy ponemos el foco en un tema que está transformando la gestión de activos en las empresas peruanas: la Propiedad Intelectual.
En un reciente desayuno empresarial organizado por el estudio Llona & Bustamante Abogados, expertos analizaron una pregunta crítica para el mercado actual: ¿Quién es realmente el dueño de lo que se crea en el trabajo?. Durante el evento, los especialistas Ariadna Delgado y Alfonso Fernández advirtieron sobre un error común: creer que por el solo hecho de pagar un sueldo o unos honorarios, la empresa es dueña automática de la creación.
En el Perú, bajo nuestro sistema de Derecho de Autor, la regla es clara: solo las personas físicas pueden ser autoras, nunca las empresas. Atención aquí, porque hay una diferencia vital que muchos olvidan. Si usted baja un contrato de internet basado en el sistema anglosajón o Copyright, esas cláusulas podrían ser nulas en nuestro país. En Perú, los derechos morales —como la paternidad de la obra— son irrenunciables.
Lo que se cede es el derecho patrimonial, es decir, el beneficio económico, pero esto debe estar estrictamente por escrito. Para las obras por encargo, como logotipos o software desarrollados por terceros, la ley peruana exige el cumplimiento de siete requisitos esenciales para que la titularidad pase a la empresa. Si falta tan solo uno, como el contrato firmado, el freelancer o proveedor sigue siendo legalmente el dueño de la obra, aunque ya se le haya pagado por ella.
En el ámbito laboral, la situación es más estricta: si no hay un acuerdo específico, los derechos permanecen con el empleado, incluso si usó las máquinas y el internet de la compañía. Pero el verdadero ‘riesgo silencioso’ hoy es la Inteligencia Artificial Generativa. La experta Ariadna Delgado fue enfática: si un trabajador usa IA para cumplir un encargo y no lo declara, la obra podría no estar protegida por la ley.
El INDECOPY ya ha sentado precedentes en 2024: sin un aporte humano creativo y demostrable, no hay registro posible. La recomendación para los empresarios es clara: documenten cada proceso creativo y revisen sus cláusulas de inmediato. No permitan que un vacío legal o un algoritmo deje a su empresa sin la propiedad de sus activos más valiosos. Regresamos con más información.»



























































































