Samsung y Hyundai anuncian inversiones en Corea del Sur tras el acuerdo comercial entre Estados Unidos y Corea del Sur
El panorama tecnológico y de negocios en Corea del Sur se recalienta este domingo con importantes anuncios de inversión.
Gigantes como Samsung Electronics y Hyundai Motor han revelado ambiciosos planes de gasto nacional, respondiendo a la presión del gobierno surcoreano tras la finalización de un importante acuerdo comercial con Estados Unidos. El anuncio más destacado viene de Samsung Electronics , que destinará una parte de su inversión de 450 billones de wones (aproximadamente $310.79 mil millones de dólares) en los próximos cinco años para expansión nacional.
La joya de la corona es la construcción de una nueva línea de producción de chips de memoria en su planta de Pyeongtaek. Esta fábrica, denominada Planta P5, busca satisfacer la creciente demanda mundial impulsada por el auge de la Inteligencia Artificial (IA). La producción en masa en esta instalación está programada para iniciar en 2028. Este movimiento es estratégico.
Samsung busca asegurar sus líneas de producción de antemano para responder con rapidez a la expansión de la demanda a medio y largo plazo de semiconductores de memoria en la era de la IA. Esto ocurre justo cuando los precios de ciertos chips de memoria han subido hasta un 60% en comparación con septiembre, debido a la alta demanda de chips de IA. La oleada de inversión no se detiene en la electrónica.
El Hyundai Motor Group , junto con Hanwha Ocean y HD Hyundai, también presentaron planes de inversión nacional por un valor combinado de 125.2 billones de wones que se ejecutarán entre 2026 y 2030. Estos anuncios se producen inmediatamente después de la cumbre que sostuvo el presidente surcoreano Lee Jae Myung con los líderes empresariales del país. La reunión tuvo lugar luego de que Corea del Sur y Estados Unidos finalizaran un acuerdo comercial que incluye la promesa de Seúl de invertir 350 mil millones de dólares en sectores estratégicos estadounidenses.
El presidente Lee expresó su preocupación de que la inversión nacional pudiera disminuir a medida que las empresas fortalezcan sus inversiones en EE. UU. , y pidió a los líderes corporativos, como el presidente de Samsung Electronics, Jay Y. Lee, que consideren «aún más esfuerzos para lograr un beneficio mutuo con las pequeñas y medianas empresas» en el país. En resumen, Corea del Sur busca un difícil equilibrio: honrar su compromiso de inversión en EE. UU. mientras estimula la producción y el empleo dentro de sus fronteras. Un desafío clave en la carrera global por la supremacía tecnológica y la cadena de suministro de chips.
Fuente: Reuters
El agradecimiento a DRM News por las imágenes difundidas en este noticiero


























































































