El hospital donde imprimen corazones de niños en 3D.
Rafael Guerrero caminando con unas gafas de realidad virtual y paseando por la recreación digital de un corazón real es un poco Dennis Quaid en El chip prodigioso, película de Joe Dante en la que un científico es miniaturizado e introducido por accidente en el cuerpo de un hipocondríaco empleado de supermercado. Guerrero comparte con el personaje de la película su fe por las nuevas tecnologías y la convicción de que gracias a ellas se pueden salvar muchas vidas. De hecho, en el hospital infantil Alder Hey de Liverpool, donde él dirige la unidad de Cirugía Cardíaca Pediátrica, la realidad virtual y la realidad aumentada son habituales dentro del proceso preoperatorio desde hace algo más de un año.



























































































